Blog

Axarquía, paraíso de la fruta tropical

Que la Axarquía es un paraíso sólo hay que preguntárselo a sus habitantes. Pero también es un paraíso para la fruta en general, y para la fruta tropical en particular. Actualmente la comarca es el principal productor nacional de fruta tropical (más del 80%) y es la referencia del sector en Europa… gracias a la gran calidad de sus frutos como a los menores costes de transporte y comercialización. El clima de la Axarquía, así como el de la costa granadina, es subtropical: veranos muy cálidos e inviernos muy suaves, templados sin temperaturas frías. Esto ha favorecido la introducción desde los años 60 de frutas de origen americano y asiático que han arraigado en los cultivos comarcales, y gracias a su calidad y precio, han conseguido el apoyo de los consumidores y un gran éxito comercial. Pero ya antes de eso la Axarquía producía frutas con tradición propia, en especial cítricos como la naranja, el pomelo o el limón, junto a la archifamosa uva moscatel, en especial la de Cómpeta, una deliciosa fruta para el verano y otoño que no sólo sirve de base a uno de los mejores vinos del mundo, sino también para un postre diferente como son las pasas, las uvas secadas en racimos de forma manual colocadas sobre terrazas soleadas, adquiriendo una dulzura extrema como consecuencia de la pérdida de agua y maduración rápida. También entre los frutos destacables de nuestra tierra están las almendras y las aceitunas, aunque no son frutas tal como se suelen entender. Y los “higos chumbos”, producto de las chumberas abundantes en los campos andaluces y malagueños, muy tradicionales pero cuya recolección casi ha desaparecido con el empuje del resto de frutas. Tradicional también, pero de llegada más reciente, es el melocotón “de Periana”, que dicen los viejos del lugar que la primera semilla fue un “hueso” que trajo uno de sus vecinos de tierras argentinas en el siglo XIX. Se le considera uno de los mejores melocotones de España por su textura, aroma y sabor dulce e intenso, y su producción llegó a alcanzar las 4.000 toneladas a finales del siglo XX, cantidad actualmente menor, pero de gran calidad. Tiene muchísima fibra, así como vitaminas y minerales. El níspero es otra fruta ya emblemática de la Axarquía, en especial el de Sayalonga, aunque también fue importado, y donde se produce cada primavera más de medio millón de kilos. Es el fruto de un árbol japonés, el Eryobotria Japonica, que llegó a nuestras tierras desde California en el siglo XX. De pulpa carnosa dulce con un toque ácido, es una fruta muy agradable de temporada con la que también se hacen mermeladas e incluso licores. Desde hace años se trabaja en conseguir una Denominación de Origen para este exquisito manjar. El níspero tiene muy pocas calorías y mucha fibra, así como potasio, magnesio y vitaminas C y B, y es muy recomendado para dietas. La fruta que realmente inauguró la “explosión tropical” en la Axarquía fue la chirimoya, que se expandió en los años sesenta, aunque ya había algunas plantaciones familiares en el siglo XIX, sobre todo en Granada. Su introducción con ejemplares de Ecuador y Perú fue muy gradual, pero se hizo un hueco fijo en las compras de temporada de las familias andaluzas y españolas con el paso del tiempo. La chirimoya, de la que somos el primer país productor del mundo, es actualmente tan común en muchas mesas que algunos olvidan que también es una fruta tropical, con su propia Denominación de Origen, típica del invierno, muy dulce, y aunque hay que lidiar con las pepitas, ya tiene incluso variedades sin ellas. Es rica en vitamina C, glucosa, calcio y fósforo. La chirimoya se implantó bien en la Axarquía, pero el grueso de su producción ha salido siempre de la montañosa zona sur de Granada. En cambio, el aguacate fue el siguiente fruto tropical que logró el éxito en España, éxito en el que indudablemente nuestra comarca no tiene competencia, con más de 6.000 hectáreas dedicadas a una producción de unas 35.000 toneladas al año. Implantado en los años setenta, la demanda de este producto de origen mexicano desde Europa e incluso desde América (donde ha habido puntuales crisis de producción) ha hecho que más del 80% de lo cultivado se exporte fuera de España, lo que ha causado eventuales picos en su precio. Con más de 85 variedades comerciales, entre las que destacan la común Hass y las menos difundidas Fuerte, Bacon y Reed, el aguacate es muy apreciado por su alto valor nutricional y ser de las frutas más saludables, ayudando en la lucha contra el colesterol (no contiene grasas saturadas), con un alto índice en antioxidantes. Además de comerse cruda como fruta o combinada en ensaladas y otros platos fríos, es la base de la famosa crema guacamole típica de la cocina mexicana, y asimismo es el componente natural de muchos productos cosméticos. A finales de los ochenta llegó la fruta tropical que actualmente es la estrella de las fruterías y de la exportación: el mango, un fruto de origen indio, con un alto contenido en vitaminas C y A, diurético y beneficioso para el sistema inmunitario. Al tener menos necesidad de riego y cuidados que el aguacate, se ha expandido a más velocidad, sustituyendo a otros cultivos tradicionales o tropicales previos, y ahora ocupa unas 4.000 hectáreas en Málaga, con cosechas entre las 10.000 y las 30.000 toneladas anuales. Su pulpa amarilla es dulce y jugosa, aromática y fibrosa, y se consume no sólo como fruta sino frecuentemente en zumos, en platos fríos, en repostería y, al igual que el níspero, como mermelada o licor. Y si no tuviéramos suficientes, en los últimos años se están implantando en la Axarquía nuevas frutas tropicales que prometen llenar nuestras mesas de nuevos sabores, aromas y múltiples posibilidades culinarias. Entre ellos están el litchi, la carambola, la papaya, la maracuyá, el longan, el lúcumo y la guayaba, aunque no son los únicos y hay variedades aún más raras (la guanábana o el Jack Fruit, por ejemplo). El litchi (también lychee o lichi) es un fruto de origen chino de piel dura con pulpa ligera, muy dulce y muy aromática, apreciada como fruta pero también para repostería, con un sabor que recuerda al de la uva pero más olorosa; es una fruta muy cara actualmente, debido a su corta temporada y difícil conservación. La carambola es muy conocida en Europa como “fruta estrella” por su forma dividida en lóbulos que facilitan un corte transversal en forma de estrella de cinco picos. También se la conoce como tamarindo chino. Considerada muy exótica, tiene pocas semillas, es dulce y refrescante, con mucha agua, y aporta mucha vitamina C y antioxidantes. A la papaya se la considera la “fruta de la buena salud” en varios países latinoamericanos, y empieza a ser muy demandada en España. Buenísima para la digestión y el estreñimiento, es eficaz contra parásitos intestinales, tiene muchísima vitamina C, es beneficiosa para la piel por su contenido en antioxidantes y betacarotenos, es una gran fuente de ácido fólico, tiene componentes que protegen nuestros ojos, apenas tiene calorías, y es muy buena para mejorar la cicatrización y el flujo sanguíneo. Con su pulpa anaranjada de textura fina y su sabor dulce, es una opción saludable cada vez más conocida por los consumidores. La famosa maracuyá o fruta de la pasión es conocida, pero poco demandada. Como fruta para comer en crudo es difícil: su carne es gelatinosa y llena de semillas. Así que es más apreciada para zumos, batidos, mermeladas y salsas de cocina, por su sabor ligeramente ácido del estilo de cualquier cítrico pero con toques exóticos y tropicales muy agradables. Pero no sólo su sabor diferente la hacen atractiva, sino también sus curiosas propiedades: es relajante en infusión, energizante natural en frío, tiene muchísima vitamina C, y efectos vasodilatadores que ayudan con la tensión arterial. El longan también es conocido como “ojo de dragón”, por su forma pequeña, redondeada y amarillenta o anaranjada, cuya pulpa blanquecina es traslúcida al pelar la fruta. De origen chino y de la misma familia que el litchi, es un fruto dulce que se puede usar también en cocina (sopas y ensaladas) o en licores, y en China es muy apreciado como antidepresivo, antioxidantes y para cuidar el corazón. El lúcumo viene de un árbol de origen peruano, muy tradicional en ese país, y por su sabor muy dulce es apreciado en repostería, para la que se lo emplea en polvo o triturado como harina. Con altos contenidos en niacina y vitamina B3, tiene propiedades antidepresivas y favorece el control del colesterol. Muy usado para hacer pasteles y helados. La guayaba es una fruta de origen centroamericano, verde, con forma de pera y pulpa rojiza con pepitas que recuerda vagamente a la del tomate. Su sabor es dulce pero con un toque ácido, y es muy apreciada por su alto contenido en antioxidantes y vitaminas, más que en frutos como la naranja o el limón, así como en potasio. Se puede comer cruda, en ensalada, y es muy usada en repostería.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies